El Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) se convirtió en el escenario de un operativo de incautación que resultó en la detención de un individuo cubano identificado como Alexander Pérez Vera. El arresto se produjo luego de que se descubriera una cantidad significativa de cigarrillos ilegales, provenientes de Cuba, en su posesión.
Según informes de Telemundo 51, Pérez Vera, de 50 años, llegó a Miami en el vuelo 1788 de Delta Airlines procedente de La Habana el pasado 12 de abril. Durante el proceso de interrogatorio llevado a cabo por oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza (CBPO), inicialmente negó la existencia de equipaje facturado. Sin embargo, tras la confirmación de que tenía dos maletas registradas a su nombre, cambió su declaración.
Una inspección detallada de su equipaje reveló 97 cartones de cigarrillos de la marca H. Upmann, con un total de aproximadamente 19.400 cigarrillos que no habían sido declarados ni gravados. La Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en el aeropuerto de Miami procedió a confiscar la carga ilegal.
Además, un agente de la División de Bebidas Alcohólicas y Tabaco del Estado de Florida confirmó la ilegalidad de los productos incautados. Este no es el primer encuentro de Pérez Vera con la ley en relación con la posesión de cigarrillos cubanos ilegales, ya que registros indican que ha sido detenido en cinco ocasiones anteriores desde diciembre de 2022 por CBPO en MIA por delitos similares.
El pasado miércoles, tras su regreso a Estados Unidos desde Cuba, Pérez Vera fue trasladado al centro de detención TGK, donde enfrenta cargos por adquirir, poseer y transportar cigarrillos ilegales con la intención de distribuirlos o venderlos.
Las autoridades estadounidenses han reiterado las advertencias a los viajeros sobre la prohibición de introducir al país productos de alcohol y tabaco de origen cubano, en cumplimiento con las normativas vigentes respecto a la política hacia la Mayor de las Antillas. Es crucial que los viajeros estén conscientes de que estos productos serán confiscados y destruidos por las autoridades, ya que la mayoría de los infractores incurren en esta violación por desconocimiento de las leyes o información errónea proporcionada por vendedores en el país de origen.