La administración del presidente Joe Biden está lista para anunciar una serie de modificaciones cruciales en la política fronteriza este jueves. Estos cambios incluyen medidas más rigurosas para el proceso de solicitud de asilo y la implementación de deportaciones rápidas para migrantes que no cumplan con los criterios de elegibilidad.
De acuerdo con diversos medios de comunicación estadounidenses, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) presentará en detalle las nuevas regulaciones. El objetivo principal es abordar de manera más eficaz y segura las solicitudes de asilo, especialmente aquellas de individuos con antecedentes penales o que no cumplan con los requisitos legales para obtener asilo.
¿Qué implica esta nueva regulación en la frontera de EEUU?
Bajo las nuevas normativas, los funcionarios de inmigración tendrán la autoridad para rechazar solicitudes en la frontera si consideran que los individuos representan una amenaza para la seguridad pública o nacional, o si no cumplen con los criterios legales establecidos para el asilo.
Esta política permitirá tomar decisiones rápidas sobre deportaciones en casos claros de inelegibilidad para el asilo, eliminando así la necesidad de un largo proceso judicial que actualmente sobrecarga los tribunales de inmigración en todo el país.
Estos cambios se producen en un momento crítico para Biden, quien enfrenta importantes desafíos políticos a medida que se acercan las elecciones presidenciales de noviembre, donde la cuestión de la migración ilegal es una preocupación constante para los votantes.
Tomando en consideración las enormes cifras de migrantes ilegales y aquellos bajo proceso de asilo que ingresan diariamente a EEUU, la nueva regulación busca disuadir a futuros migrantes de intentar cruzar ilegalmente con la esperanza de obtener asilo, reduciendo así las posibilidades de permanecer en Estados Unidos mientras se resuelven sus solicitudes.
Según una conversación del periodista Mario J. Pentón con el abogado Mayron Gallardo, se espera que estas restricciones cambien la forma en que se solicita el asilo, otorgando más autoridad a los oficiales de inmigración para llevar a cabo deportaciones expeditas.
“Esto significa que si los migrantes no pasan la entrevista de miedo creíble, serán deportados rápidamente, lo que representa un cambio significativo en comparación con la práctica anterior, donde muchos migrantes eran liberados en territorio estadounidense mientras se procesaban sus casos”, dijo Gallardo.
Además, Gallardo advierte que la administración ahora tiene más herramientas para deportar rápidamente a aquellos migrantes que puedan representar un riesgo para la seguridad pública o nacional, incluyendo a individuos con antecedentes criminales o aquellos asociados con actividades consideradas peligrosas por las autoridades estadounidenses.